Samsara …Renacimiento MX / PARTE II

Vivir México es renacer, inspirarse…tal vez viendo un video de ballenas nacidas en Baja California Sur o de danza como el ballet folklórico de Amalia Hernández, el máximo exponente del ballet hecho en México, reconocido desde los años 60 en todo el mundo por su magia y belleza, arte escénico, que refleja pasión y compromiso por conservar nuestras raíces ancestrales. Amalia quien siembra así como sus danzas rituales, con el mismo hermético fervor a la patria, orgullo auténtico por nuestro folclor con la elegancia y mundo a través del singular carácter de esté ballet hecho a mano, como las tortillas de comal, porque se fusiona disciplina, rigor…amor por la patria.

Y Puebla, podemos vivirla tocando un pedazo de artesanía en talavera, tan solo yendo a el mercado, donde el valor artístico de la Chula y de sus historias ¡como la de la China Poblana que deleitan la vista en un atardecer de cantera gris, dan testimonio de la naturaleza tranquila de su gente de ónix, de su sencillez salpicada de ajonjolí, y sentir ¡que Chula es puebla!

Guanajuato también está aquí, en la comida, en las puertas antiguas de talla magistral, cúpulas, fachadas a base de herrería y cantera rosa y su gente: chambeadota.

Vivir Taxco está a solo un anillo, pulsera o candelabro, al tocarlo sabremos que Taxco está hecho a mano y en plata, donde están los callejones difíciles y románticos, serpenteantes empedrados, que hablan de leyendas, delicioso el aire que se respira, aire limpio, y lo mejor, que regala el placer de sentirse parte de su pueblo, precioso y ancestral. Vivir México es conocer Tequila, probándolo, en una comida familiar o ¡emborrachándose por una vez! y saber que esa tierra azul, mágica de agaves, donde de indígenas chichimecas, otomíes, toltecas y nahualtecas, lo llamaron lugar del Dios Todopoderoso.

Veracruz que está en su café, y escuchar a Agustín Lara, su embajador, es saber que su ánimo es festivo, multicolor, de sones y jarochos.

Así, vivir México acampando en la Baja California Sur, en la península que representa el fin de la Tierra y en casi todas las playas continentales, como El Coyote, El Tecolote o como la hermosa Playa Balandra, sin olas, apacible y perfecta, una inmensa piscina natural, un spa único, con el lujo de la creación perfecta de sus formas esculpidas por las olas, sin costo, y de valor incalculable, para cuerpo y el alma de quien se atreva a vivir la experiencia, con el viento siempre a favor, descubriendo los diferentes tonos del Golfo de California, en compañía de turistas impresionados y alegres que no creían tanta belleza posible…

Celebremos en positivo paseando y consumiendo los bienes artesanales que van por todo México con exposiciones, delicias gastronómicas y folclor… y arriba corazones.

Y no olvidemos, porque lo tenemos, que México sin duda es una de las cunas de inspiración del arte universal. Lugar de ceibas y de lagunas, pantanos y manglares, de reflexión y encuentro.

Es renacer.

Es ser .

Y es a través de este viaje lleno de emoción y orgullo que nos lleva por sentimientos que se transmiten a todo el afortunado que presencie México, disfrútalo… ¡cuídalo! Porque según el hinduismo, al vivir de una forma extremadamente malvada, renacerás en un ser desafortunado…aunque sea quizá, a través de tus cercanos.

riccosandra@hotmail.com

vía Samsara …Renacimiento MX.

Samsara …Renacimiento MX / PARTE I

Samsara …Renacimiento MX

1 de diciembre de 2012

Sandra Ricco

La Paz, Baja California Sur.- Samsara (renacimiento en el budismo) representa el ciclo de la vida en las religiones y culturas asiáticas, representa en el Budismo; el círculo del nacimiento, vida, muerte y reencarnación, concepto interesante como parte de mi estudio de teología. En textos históricos, como ideología, existío antes de Cristo.

Pasar a través del sufrimiento por la “sensgara” (sufrimiento), algo que nuestro México ha resistido con honor siendo samsaris a prueba, sea la obra que nos conduzca por fin, en corto, y, finalmente a la felicidad interior y así al paraíso personal e individual.

La propuesta en esté cambio de estación y de página es disfrutar nuestra tierra, ese lugar que pisas ahora mismo, sin más, porque el valor de la libertad es un motivo de celebrar este fin de noviembre y recordar la Revolución Mexicana cada año, en nuestro calendario oficial, porque México celebra 202 años de ser orgullosamente México.

Porque pura vida se respira viendo sonreír a todo el que llega o va a nuestros Pueblos Mágicos, o después de nadar o bucear en nuestras inigualables playas a preservar como las de Baja California Sur; esperar cualquier sorpresa natural es la actitud, este es sitio de exploradores: aventurarse en catamarán, kayak o lancha es la oportunidad de ser parte del entorno natural y limpio.

Es México y el idioma: Español.

A Saber que son tiempos de ser unidos y renegar menos… esa es la actitud.

Porque de norte a sur, de este a oeste el camino es inmenso y enriquecedor, es quizá nuestro Nirvana, nuestro hogar.

Un lugar a disfrutar, a pasear… a gozar.

Puede ser en cualquier mercado, plazuela o atardecer,

en el patio de su casa, el jardín comunal o la playa pública, sigue siendo…México.

Y si se quiere…en un sillón de su casa leyendo a Sabines, a José Emilio Pacheco o a Ibangüengoitia; a Savater o a Sandra, autores quienes se han acercado como nadie a nuestro pueblo. Quizá reviviendo a Cri Cri, o a Cepillín.

Viendo y viviendo una buena película de Buñuel, o una como “El Pianista”, que nos muestre el mundo como la última de Woody Allen, o “La Vida es Bella”, quizá “Siete Años en el Tíbet” o “Kill Bill”…cada quien. Jugando en el parque, en el columpio, a los bolos o lotería quizá hasta soñando…con ser mejores y lograr el moksha y trascender.

Salir y decubrir las calles es en sí, una vacación, porque México es intenso y en cualquier sitio está Oaxaca con sus moles o Chiapas con sus tamales de chocolate y café.

Y Tabasco, su selva exuberante, donde sea posible imaginarla en algún manglar de Todos Santos, recordar las danzas, cantos, representaciones y cultos de cada población tabasqueña que muestra la fusión de culturas diversas y que dieron lugar a una cultura nueva presente en cada celebración, con sus máscaras coloridas, bordados y artesanía expresivos.

Acapulco…qué encuentro en la bahía de Santa Mariah, que recuerda al lugar encantador, que es la bahía de Santa Lucía, la más bella del mundo, según su fama mundial.

Suave es el oleaje de sus playas y sus atardeceres espectaculares, bahía llena de luz, de dulzura y romanticismo, enclavada en el océano Pacífico. ¡Refugio de defeños desesperados por un rayo de sol real!

Mágico porque la posibilidad de vivir una experiencia inolvidable, e irrepetible, como ser de nuevo un niño feliz en el parque Papagayo, o enamorarse, es algo latente. Donde visitar la Quebrada, presenciar los clavados, siendo ya un rito por generaciones, es en sí, un acto de rezo.

vía Samsara …Renacimiento MX.